publicado en el periódico LACOMARCA el 25/11/11
En tiempos difíciles se precisa unidad. También es necesario dejar de lado las diferencias personales pues hay un objetivo común: salir a flote. Y eso es lo que necesitamos en esta coyuntura que nos ha tocado vivir.
Los colores alteran en un sentido u otro los estados de ánimo. El rojo crispa los nervios y estresa tras un tiempo prolongado de exposición al mismo. El azul relaja, da sensación de horizonte y profundidad. Es estable y por ende equilibra el clima mental de quien lo percibe.
En mayo vino la ola azul, pero la reforma de verdad ha llegado ahora para reflotar un país tocado y hundido a casi todos los niveles. La gente pedía a gritos cambio y para ello es imprescindible esa unidad.
Tener tres niveles de administración del mismo color, lejos de ir contra la diversidad, facilita operatividad, que es lo que ahora necesitamos. El triunfo incontestable del color azul así lo demuestra: en España, en Caspe y Comarca.
Tras las pasadas elecciones municipales se debía haber llegado a un acuerdo a nivel local y comarcal: un acuerdo que habría posibilitado un gobierno coherente con la voluntad mayoritaria de la población y sobre todo operativo y bien conectado con los centros de poder provinciales, regionales y nacionales.
El PP y el PAR, deberían haberse unido como ya habían previsto para las generales.Lejos de eso el PAR volvió a las andadas y a pesar de haber estado despotricando de la política del PSOE no sólo permitió un gobierno minoritario del PSOE en Caspe y rechazó la oferta del PP en la Comarca para tener la misma presidencia que ahora ocupa con el apoyo de la misma izquierda que a la que se ha enfrentado en los últimos comicios (CHA y PSOE). Caspe continúa dominado por una alta funcionaria del Ayuntamiento, y el PSOE se aferra enfermizamente al poder, contribuyendo a la situación de penuria que se aprecia en Caspe. Desgobierno y descontrol. Alimentos destruidos en la escombrera, subvenciones perdidas y luchas intestinas por sueldos. La situación del pueblo es complicada: no hay trabajo ni muchas oportunidades de crearlo y los servicios al ciudadano van cayendo uno tras otro.
Eso sólo se puede revertir con un cambio opuesto a los 12 años de pésima gestión socialista que hemos sufrido, sólo paliada por la eficaz y eficiente gestión del CPC en las áreas de su responsabilidad. Los ciudadanos lo han dicho muy claro en las urnas, una vez más. Los pactos contra-natura no son buenos, hace falta ese cambio también en la Comarca y en Caspe, y todavía es posible dar un giro a lo que nos conviene a todos los ciudadanos. Créanme: los colores de la misma gama combinan bien, pero si se mezcla el rojo con el azul nos da un color morado que nos las puede hacer pasar también moradas. Con sentido común y coherencia aún se puede evitar.



